Roguemos al Señor - últimas reflexiones

Aldila - Oficial

Mostrando entradas con la etiqueta sacrificio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sacrificio. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de marzo de 2009

Reflexión: Jn 7,1-2.10.14.25-30


Se acerca la hora y el día. Jesús lo sabe. Sin embargo, mientras no llegue, pasará de incognito y seguirá predicando en el templo, para aquellos que quieren oírle y sin temor de hacer las aclaraciones necesarias a los cobardes que no se atreven a atraparle.

Creo encontrar aquí una lección de astucia destinada a seguir cumpliendo con su misión hasta que llegue el final. Quiere decir que debemos emplear los medios a nuestros alcancen para liberarnos del enemigo, de nuestro opresor, de nuestro perseguidor, con tal de seguir con aquello que se nos ha encomendado, sin dejar de proclamar la verdad, La Palabra del Señor, que para eso hemos sido enviados.

Siempre habrá forma de llegar a nuestros hermanos. Nuestros esfuerzos deben estar dirigidos a encontrarlos, mientras estemos a tiempo. Y, mientras hay vida hay esperanza, así que mientras tengamos un halito de vida, estaremos a tiempo. Nunca es tarde. Empecemos ahora.


Oremos:

Querido Señor, permítenos ser fieles hasta el fin. Que aun en el lecho de muerte busquemos cómo podemos servirte. Que no desmayemos en nuestra misión, como Tú, para ejemplo de nuestros hermanos.

Tú nos has mandado a ser luz, a iluminar el camino. Que así sea mientras tengamos vida, Amén.


Roguemos al Señor…

Te lo pedimos Señor.
(Añade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aquí tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)

miércoles, 11 de marzo de 2009

Reflexión: Mt 20,17-28


Qué fácil es pedir y buscar para nosotros privilegios…ser los primeros, ser los más grandes. No dejamos de pensar e imaginar el Cielo con nuestras categorías, por eso queremos estar siempre adelante, arriba, primeros.

Sin embargo el Señor nos recuerda algo que es central en su predicación y que debe serlo siempre en el proceder y en la actitud verdaderamente cristiana. El que quiera ser grande, el que tenga poder, debe hacerse servidor de los demás, el que quiera ser primero debe hacerse esclavo.

Incluso dice, podría darse el caso que alguno de nosotros esté dispuesto a llegar al sacrificio que Él está próximo a realizar, pero no depende de Él otorgar ningún privilegio en el Cielo. Pero Él mismo no ha venido a sacrificarse para ganar un puesto, sino para salvarnos. Es decir que antes que cualquier recompensa, antes que cualquier beneficio o ganancia a la que pudiéramos sentirnos merecedores, está el servir. Como siempre e invariablemente, primero están los demás. Esta es la verdadera actitud cristiana: dispuesta siempre a servir, aún hasta el sacrificio más grande por los demás…Lo que venga después, es cuestión que corresponde decidir a nuestro Padre amado.


Oremos:

Siempre estamos pensando en nuestros beneficios, en lo que estamos dispuestos a pagar por aquello que queremos ganar. Señor, que no pensemos tanto en nuestras ganancias como en el bien que podemos hacer a los demás.

Que nuestra mejor motivación sea el servicio a los demás. Antes y primero cualquiera de nuestros hermanos, después nosotros.

Queremos seguir tu ejemplo y servir al mundo tal como tú nos enseñaste. Si hemos de ser esclavos que sea del amor.


Roguemos al Señor…

Te lo pedimos Señor.
(Añade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aquí tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)

miércoles, 4 de marzo de 2009

Reflexión: Lc 11,29-32


“Aquí hay algo más que Jonás”…Y es que somos realmente privilegiados. El Señor ha venido a salvarnos. Ha anunciado la Buena Nueva y hemos tenido el privilegio de vivir para escucharlo, tanto aquellos que vivieron con él y lo acompañaron en su peregrinar, como nosotros a quienes gracias a aquellos nos ha llegado la Palabra Viva de Jesús.

No, no tendremos más señal, porque se nos dio todo lo que era posible y necesario. El Señor vino a Salvarnos y lo hizo dando su vida por nosotros. “Tanto amó Dios al Mundo, que entregó a su propio hijo como sacrificio por nuestra salvación”. ¿Qué más?

¡Qué difícil es dar la vida por un amigo! Aunque seguramente habrá siempre alguien dispuesto, gracias Dios. ¿Pero dar la vida por alguien que te ha fallado, por alguien que no cree en ti, por alguien que duda de ti, por alguien que no te conoce, por alguien que no te quiere? ¡Eso hizo Jesús por nosotros!

Jonás se entregó como sacrificio para salvar la nave en que viajaban de la furia de las olas del mar, y fue devorado por una ballena que a los tres días lo devolvió sano y salvo. Jesús será crucificado muerto y sepultado por nuestros pecados, pero resucitará al tercer día, redimiéndonos y sellando la Alianza Eterna con nuestro Padre, Dios.

¿Creemos eso? “Conviértete y cree en los Evangelios” es la exigencia de este tiempo de cuaresma.


Oremos:

Señor danos fe si quiera como un grano de mostaza, para creer en ti, en los evangelios y en la salvación que con tu bendita sangre ha sido adquirida para nosotros por toda una eternidad.

Que vivamos según los evangelios, llevando paz, alegría y esperanza al mundo, sabiéndonos amados por Él que más puede amar, por un Dios que es Amor, que es, por si fuera poco, nuestro Padre.


Roguemos al Señor…

Te lo pedimos Señor.
(Añade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aquí tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)

Reflexiones de HOY