Roguemos al Señor - últimas reflexiones

Aldila - Oficial

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lunes, 30 de marzo de 2009

Reflexión: Jn 8,1-11


Qué rápidos somos para juzgar y condenar a todos, sin embargo, cuando se trata de nosotros mismos, pedimos clemencia y comprensión. Así nos lo hace notar hoy Jesús. Finalmente nadie se atrevió a apedrear a la adúltera, pues todos vieron en su interior y se encontraron que no eran dignos de juzgar e impartir tamaña pena.

¡Qué proclives somos a juzgar y condenar a nuestros hermanos! No les queremos pasar una…no se la perdonamos. Debemos aprender a actuar con un poco más de tino. Ser más lentos a la cólera y más compasivos. No podemos pretender ser más papistas que el Papa. Aprendamos de Jesús…Si nosotros merecemos una segunda oportunidad, si el Señor nos la da una y otra vez…¿Por qué nosotros no somos capaces de perdonar? Además…¿Quién somos nosotros para condenar y encima ejecutar a alguien?

Seamos severos y exigentes con nosotros mismos y estemos dispuestos siempre a perdonar a nuestros hermanos, orando por ellos y sabiendo que si Dios quiere habrá siempre esperanza en sus vidas y podrán cambiar. Mientras haya vida, siempre habrá la posibilidad. Nosotros no somos nadie para negárselas.

Oremos:

Señor, haznos más prestos a perdonar que a juzgar y condenar. Que no olvidemos que con la misma vara que medimos, seremos medidos.

Gracias por tu perdón y compasión. Gracias por darnos una nueva oportunidad. Amén.


Roguemos al Señor…

Te lo pedimos Señor.
(Añade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aquí tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)

martes, 24 de marzo de 2009

Reflexión: Jn 5,1-3.5-16


¡Que tontos que somos! Cuántas veces actuamos así, reaccionamos así. Pensamos que el hombre ha sido creado para las normas, para las reglas y no al revés, es decir que las normas y reglas deben estar al servicio del hombre, por lo tanto no nos pueden esclavizar ni cegar. Para hacer el bien no existen reglas, ni normas, ni mejores días u horas. Debemos actuar correctamente siempre. Y no podemos ni debemos andar meditando o midiendo si será pertinente ahora, en este momento. La verdad, la bondad deben ser expuestas en el momento y el lugar en que nos percatamos de ellas, en el momento y lugar que se nos solicitan…Incluso, a ejemplo de Jesús, cuando no se nos ha pedido. Basta que nos demos cuenta que son necesarias y que está en nuestras manos el realizarlas, para que sea la mejor hora y el mejor lugar.

Muchas veces tras esta reaccionamos con mezquindad ante el bien realizado por otros, o porque no fuimos nosotros los autores o porque envidiamos al que lo hizo o simplemente porque no nos gusta que otros sean felices. Nos quedamos en lo meramente externo porque nos creemos indispensables o porque no podemos admitir que otros también puedan obrar el bien, pues nos creemos dueños de la verdad y jueces, que debemos decidir cuando está bien y cuando está mal. Y generalmente sólo está bien, cuando nosotros somos los protagonistas, cuando nosotros decidimos el momento y lugar, cuando estamos en control. No podemos permitir ni admitir que otro también pueda hacerlo, algo tendremos que encontrar para condenarle, aunque sólo sea la regla quebrantada.


Oremos:

Señor, haznos generosos y comprensivos. Aparta de nosotros toda mezquindad. Que nos alegre la alegría y felicidad ajenas. Que no condenemos al que hace el bien solo porque no lo hicimos nosotros…

Que no andemos buscando tres pies al gato cuando vemos que nos necesitan. Danos el valor y la decisión de intervenir en el acto.

Haznos fieles defensores de la verdad, del bien y de la vida y que procedamos siempre con coherencia cuando se trata de obrar el bien, poniendo en primer lugar el amor.

Que comprendamos que la vida sólo tiene sentido cuando está dedicada a los demás, a dar felicidad a los demás, a aliviar sus penas, sus dolores, sus problemas allí donde podemos. Haz el bien, sin mirar a quién.


Roguemos al Señor…

Te lo pedimos Señor.
(Añade tus oraciones por las intenciones que desees, para que todos los que pasemos por aquí tengamos oportunidad de unirnos a tus plegarias)

Reflexiones de HOY